Ajeno.

Enamorada estoy
 de un hombre enamorado.
 En las tardes de lluvia me duele el corazón,
 mientras él la toma de la mano.
 A veces me sale el sol y
 mi alma parece estar sanando,
 pero ella asoma su silueta entre sus labios y de nuevo
 todo termina derrumbado.
 Yo no sé cuándo voy a poder arrancármelo,
 quizá mañana mientras el sol se oculta
 entre sus brazos y mis suspiros se
 A lo mejor voy a amarlo hasta que se
van apagando.
  extingan las estrellas,
 o quizá tan solo deje de pensarlo,
 porque aunque él dice que no está enamorado,
 que entre ellos todo se ha acabado,
 le toma la mano,
 le besa los labios, le mira soñando,
 y yo aquí, escribiéndole
 que le amo, sin poder olvidarlo,
 aunque él ya esté enamorado...


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