Te voy a escribir una carta.

Te voy a escribir una carta, y otra vez es de amor; otra vez es de madrugada, otra vez es Domingo y otra vez hace frío. 
Te voy a escribir una carta, para decirte que esta ausencia lleva tu nombre escrito, que no puedo sacarte de mi pecho y que llevo enterrado tu recuerdo justo en el lado izquierdo. 
Te voy a escribir una carta para decirte que todas las cartas de amor son nada sin ti; que el cielo nublado sigue guardando mis lágrimas, que las gotas de lluvia saben a dolor y que no he visto un arco iris desde que no estás. 
Te voy a escribir una carta sin firma, sin remitente, sin fecha; porque no importa cuándo la leas, siempre estoy pensando en ti. 
Te voy a escribir una carta para decirte que el colchón está muy grande, que el invierno se está anticipando aquí en mi habitación y la primavera de pronto se esfumó. 
Te voy a escribir una carta para que sepas que no dejo de tejer las alas, y de mirar las estrellas que tiritan en el azul, mientras me arrojo a tus brazos en esta imaginación tan mía que no sabe dejarte ir.
Te voy a escribir una carta de amor, para que todo el mundo sepa que estoy amándote y que no quiero perderte. 
Te voy a escribir una carta en donde me hagas el amor, en donde los rayos nos penetren más allá de la razón.
Te voy a escribir una carta para que te quedes conmigo esta noche, para que me arropes con tus voces y me regales una vida sin finales atroces. 
Te voy a escribir una carta para volverte inmortal, en donde tus pestañas escondan eternos otoños y tus lunares fugaces sueños que no se van jamás.
Te voy a escribir una carta para que no olvides apagar el televisor, para que no seas tan insomne y me dejes hospedarme dentro de tu corazón.
Te voy a escribir una carta para prometerte que no huiré, para asegurarte que me quedaré a escuchar tus ronquidos mientras bebo una taza de té.
Te voy a escribir una carta en donde te diga que no dejaré de escribirte cartas, que los días parecen parpadeos, que el sol no brilla, que las flores se marchitan y el color rosa parece gris. 
Te voy a escribir una carta para pedirte que te quedes, para que sepas que te estoy escribiendo, y pensando, y llorando porque no te encuentro, pero sé que estás. 
Te voy a escribir una carta y la dejaré sobre la mesa o el refrigerador, para que no olvides que volveré tarde del trabajo y que hoy te toca cuidar los retoños que crecen en el jardín y se apoderan de nuestros corazones y nuestros vientres. 
Te voy a escribir una carta para suplicarte que no comas más helado a las tres de la mañana sin mí, y de paso, te pediré que prepares nuestra cena romántica bajo las luces de nuestro ombligo. 
Te voy a escribir una carta para que sueñes conmigo y no me olvides, para que sepas que mis huesos anhelan que seas tú quien los rompa, que mi piel quiere que sean tus manos las que la tocan, que mis labios no quieren los besos de otro viento, que mi luz no me guía a casa porque no te encuentra de regreso. 
Te voy a escribir una carta para decirte que me quedé sin signos de interrogación, sin alas, vino tinto y tu pasión. 
Te voy a escribir una carta demandando que olvides los mensajes de texto y me envíes cartas por correo, al lugar a donde nadie más pueda ir. 
Te voy a escribir una carta y dibujaré una montaña contigo en la cima, conmigo en tus brazos, tatuaré garabatos en el resto de la hoja con mensajes subliminales que te hagan saber cuánto te amo. 

Te voy a escribir una carta y la arrugaré con las manos, después irá a la basura y así, tal vez olvide un poco que te extraño.  

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