El adiós sempiterno.
Efímera noche que esconde secretos etéreos dentro del buró, en donde también oculto los condones sobrantes de nuestra última noche como amantes fugaces que no duró más que un estornudo ambulante recorriendo los pulmones del amanecer. Taciturna soledad de Julio con un libro tuyo sobre la mano izquierda y la derecha dentro del pijama que me llega hasta las caderas que dejaste huérfanas aquella noche menguante en que te apartaste para siempre de ellas. Silente oscuridad que atrapa los días del calendario que se quedaron sin planes y sexo lascivo dentro del armario que nos guardó la eterna interrogante del "siempre juntos", que no nos duró ni un instante. Ausentes tus manos sobre mis pechos libres de sostén, que resguardan la incognita del ayer, y mientras miro tu foto todavía flamante sobre el estante, resguardo entre mis piernas la esperanza del "volveré". Adioses infernales dentro de la luna que se quedó sin conejos y sirenas desde tu partida; y perlas esparcid...