¿Qué dices?
Se avecinan cielos grises y tormentas devastadoras; las palabras de amor se desvanecerán y las margaritas ya no crecerán. Se cae gota a gota cada ilusión en forma de lluvia, las puntas de los dedos se ponen cada vez más frías y la niebla crece en exceso ante los ojos del corazón. A veces nos partimos en pedacitos cuando los rayos iluminan nuestras almas, se siente vacío el lado izquierdo de nuestras camas y la taza de té "quiero" se enfría en las madrugadas. Las rosas blancas se marchitan después de un par de semanas y las cartas escritas se olvidan en el cajón de tu mesita de noche. Las estrellas ya no brillan con la misma intensidad y a los ojos nos dejamos de mirar. La sutura de nuestra herida está hecha de puntos suspensivos, ya no me besas con pasión y no me tomas de la mano mientras andamos por la vereda. ¿Sabes qué es lo peor? Extrañar a alguien que tienes al lado. Sentir que las piernas me tiemblan cada vez que te acercas y tener el impulso de arrojarme a tus bra...