Y si hablamos de drogas, hablemos de ti.
La cocaína no es tan buena como decían. No me idiotizó más de lo que podría estar ya... por ti. Es tu turno. Inhala las líneas que están sobre el papel, esas que he escrito para ti. A ver si así me quieres, a ver si así por fin te acuerdas de mi existencia. Como yo, cuando me volví loca por completo, aquella vez que te vi pasar frente a mi casa, sin necesidad de drogarme, sabía que me estaba fumando tu ausencia, ya después vinieron los efectos secundarios, como extrañarte cada día más, como mirar el cielo pensando que también lo haces, como caminar descalza sintiendo tu indiferencia, como verte y sentir desfallecer, y saber que cada día te quiero más, pero me estás matando, ¡carajo, me estás matando! Ya es tarde, y hace días que no te veo, aunque siempre procuro pasar por los lugares que frecuentas, y por "lugares que frecuentas", me refiero a tu casa y el supermercado. Me estoy preguntando si las canciones de Led Zeppelin en realidad te vuelven tan loco, más que el polvo. ...