Para ser honesta.
Para ser honesta no me gusta este juego, porque vienes y destruyes mis cimientos con tu fuego y después te marchas pretendiendo que no tiene arreglo. Para ser honesta ya no creo en tus te quieros; los adornas con azúcar y los pintas como sueños, para que cuando entren a mis oídos me arrodille ante ti y cuando al fin lo conseguiste das media vuelta y finges que nunca estuviste aquí. Para ser honesta los silencios ya no aturden, ya no queman tus ausencias y las heridas que dejaste transmutaron a cicatrices que ya no duelen si no estás, así que ya no puedes herirme más. Para ser honesta ya no siento vacías mis manos sino te sostengo, he aprendido a abrazarme a mí, así que cuando hace frío en invierno, ya no deseo tenerte aquí. Para ser honesta ya no deseo que toques a mi puerta y me traigas flores, he roto al fin los floreros y comencé a crear un huerto que riego muy seguido con anhelos. Para ser honesta ya no lloro hasta quedarme dormida, mi corazón aún respira y la vida sigue siend...